Instituciones públicas y privadas levantarán información durante todo marzo para el catastro general. U. de Chile, Santiago, Valparaíso, Bio-Bio y la UMCE fueron las más perjudicadas.
Mientras el Consejo de Rectores sigue buscando estandarizar los parámetros de cálculo de las pérdidas globales de las universidades afectadas por el terremoto -lo que impedirá emitir una cifra oficial de pérdidas esta semana-, en cada institución ya existen algunas evaluaciones y deducibles de los daños estructurales.

En general, las casas de estudio resistieron bien al embate telúrico, no obstante hay casos más complejos en el epicentro y la capital. Al menos gran parte de las entidades públicas, según asevera el rector de la U. de Santiago y presidente del Consorcio de Universidades Estatales (CUE), Juan Manuel Zolezzi, contaba con seguros de sismo.

”En los casos que tengan que operar los seguros, operarán sin mayores dificultades”, explica el directivo, y en los que no, será necesario informar al Estado para que se comprometa con las reparaciones más costosas. En el catastro del CUE, figuran como las más afectadas, Medicina de la U. de la Frontera, la U. de Talca, Bio-Bio y la UMCE.

Al igual que muchas del país, la UMCE ha debido postergar para abril el inicio de clases, mientras se evalúa el alto grado de daño sus edificaciones más antiguas. Y la de Talca debe reponer al menos un 33% de las estructuras deterioradas en lo inmediato. Las instituciones privadas, en tanto, han estado recopilando información.

A la fecha, afirma el presidente de la Corporación de Universidades Privadas (CUP), Daniel Farcas, “no hay antecedentes que nos permitan detectar cuáles son las instituciones más golpeadas” ni los daños más cuantiosos a la propiedad, pero estima que las privadas del Maule podrían ser las más perjudicadas en infraestructura.

U. de Chile

Abrirá sus puertas al alumnado, aunque con un desfase de dos semanas, ya que el 20% es de regiones. El sismo dejó grandes estragos en las dependencias patrimoniales de la U. de Chile, hoy los decanos se encuentran registrando fotográficamente los daños para los seguros y apurando el cronograma de licitación para las reparaciones.

La Casa Central sufrió un deslice del tímpano central de la fachada y podría caerse el arco del segundo piso, lo cual, a juicio de las autoridades, tendría un fuerte impacto simbólico por ser un ícono civil. El Palacio Matte fue declarado inhabitable y la FACSO dejará 1.000 estudiantes sin aulario durante un semestre, mientras se repara:

”No hay que demolerlo, pero no puede ser habitado puesto que es necesario evaluar si los daños requieren de un proyecto para reforzar algunos apoyos de la estructura metálica o se trata de una situación distinta”, dice el decano Marcelo Arnold.

El cielo falso del edificio de Periodismo se vino abajo y fue construido sólo hace 6 años y el frontis Parque Forestal del Museo de Arte Contemporáneo sufrió un desplome estructural, que costará mucho dinero arreglar, anticipa el director Francisco Brugnoli.

En la Facultad de Ciencias Agronómicas, se calcula un déficit del 20% de salas de clases, así como 80m2 de laboratorios y 11 oficinas por reponer. En la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, cerca del 2% de la superficie construida tiene problema con los tímpanos y el 30% de las salas de clases no pueden ser usadas por caída del cielo falso.

U. de Santiago

La USACH fue una de las más dañadas de la zona centro, un 25% de las dependencias sufrieron dificultades. Inhabitable se declaró el Centro de Atención Psicológica y con acceso restringido está INNOVO. La escuela Venezuela, el sector Abelardo Núñez y el antiguo edificio del Departamento de Matemática, debieron ser aislados.

El rector plantea como buena noticia que si bien hay algo de deducibles, la mayoría de los inmuebles tenía seguro contra sismo. Ahora está trabajando con “los liquidadores que designó la aseguradora y haciendo la gestión para iniciar algunas reparaciones de mayor urgencia para estar al 100% al momento de iniciar las actividades lectivas”.

En un plazo de 20 días se reparará la Casa Central, el tercer piso del CITECAMP y dependencias de Ingeniería, Humanidades y Química. Se ha determinado llevar a costo $0 el programa de acogida de los estudiantes, acorde a la prórroga del inicio de clases para el 29 de marzo en apoyo a los 1.500 alumnos que viven entre la VI y VIII región.

El Consejo de Bienestar fijó para el personal afectado, un préstamo de emergencia de $50 millones. A la fecha van unas 50 solitudes con un 10% de alta prioridad.

Regiones

La Universidad Austral (UACH) partió haciendo inspecciones la misma mañana del 27 de febrero, especialmente en los laboratorios, sin constatar daños materiales que puedan ser calificados como graves a la fecha. En los campus Miraflores y las oficinas de representación en Santiago, hubo ventanales rotos y grietas en la tabiquería y cielo.

Pero el edificio BIC C del campus Isla Tejas presentó el derrame de elementos químicos y se requirió cerrar el recinto para que Bomberos controlara la peligrosa amenaza. Además, el calendario se ajustó una semana, “porque no queremos tensionar la situación”, explica el rector, Víctor Cubillos, pensando en la conectividad terrestre.

Según informa el rector (s) Luis Huerta de la U. de Talca, “tenemos daños serios que calculamos en $4.500 millones”, desde pequeñas grietas en ciertos edificios hasta otras que son más urgentes de reparar. Para no afectar el periodo lectivo, $1.500 millones deben ser arreglados ya, el problema es que no operan seguros contra sismo.

La U. de Valparaíso tuvo la pérdida total del Instituto de Historia, en el centro de Viña del Mar, una casona muy antigua que quedó inhabitable. Pero el inmueble estaba en arriendo, por tanto oficialmente no se registra una pérdida de patrimonio. Y en la U. Santa María, los daños fueron tan mínimos, que ha sido imposible cuantificarlos.

Fuente: David Jofré Leiva
Terra Networks Chile S.A.