Señor director:

Es una realidad indiscutida que, a mayor capital socioeconómico y cultural, se obtienen mejores resultados en la PSU. Es fácil deducir que ese grupo también posee un capital relacional que le permite acceso privilegiado a la información, por tanto, los estudiantes que integran este selecto universo escogerán las universidades de mayor calidad a nivel nacional.

En ese contexto, no son las universidades las que realizan esfuerzos por captar a estos estudiantes; son ellos los que escogen las universidades que son las de mayor calidad. ¿Cuáles son las universidades preferidas por esos jóvenes? De las que participan en el sistema integrado de selección del Demre, destacan por el puntaje promedio de selección de sus estudiantes (superior a 600 puntos) universidades como las pontificias universidades católicas de Chile y Valparaíso, y las universidades de Chile, de los Andes, Adolfo Ibáñez, Diego Portales, de Concepción, Federico Santa María y de Santiago. Conforme a nuestra tesis inicial, podríamos pensar que ellas están ofreciendo los programas de mayor calidad.

Esto evidencia la necesidad de repensar algunos aspectos de las políticas públicas en materia de financiamiento de la educación superior. De partida, hay que descartar la idea de hacer desaparecer el Aporte Fiscal Indirecto, único “premio” que va quedando para las instituciones que se han esforzado por ofertar programas de mayor calidad en el medio universitario.

Basta de políticas públicas tendientes a llevarnos a la medianía de mediocridad ambiente.

Ramón Berríos

Director de Planificación y Desarrollo Corporación de Universidades Privadas

Fuente: La Tercera