Un año intenso, lleno de negociaciones y definiciones, será el 2010 para Joaquín Lavín y el nuevo equipo del Mineduc. Entre las tareas se encuentran la negociación salarial con los profesores y la puesta en marcha de la Superintendencia del sector y de la nueva estructura de enseñanza media de seis años.
A más tardar en abril, se espera que el Congreso apruebe la ley que crea el sistema de aseguramiento de la calidad de la educación, e incluye dos organismos a cargo de velar por la calidad de la educación y el buen uso de los recursos: la Agencia de Calidad y la Superintendencia de Educación.

“El proyecto debiera ser prioridad. Mientras más pronta su aprobación, más rápido podrán trabajar en su implementación”, indica Pedro Montt, consultor en el área y parte del Mineduc hasta 2009.

El experto de Libertad y Desarrollo, Pablo Eguiguren, remarca la necesidad de que el nuevo gobierno defina bien las atribuciones y roles de  ambas entidades para evitar que se superpongan funciones, y recomienda que la agencia entregue lineamientos generales y los municipios los implementen.

Preparar el camino para la nueva estructura de la educación básica y media

“Se vienen negociaciones complicadas”, prevé la académica de la Facultad de Educación de la UDP, Viola Espínola. La reforma de la LGE que deja en seis años de básica y seis la media y que deberá estar operativa en ocho años más, trae cambios de magnitud: afectará la situación laboral de los profesores, el currículo, e incluso, el Simce, ya que el actual octavo básico, donde se rinde un test, pasará a ser segundo medio.

Un informe de la UDP para el Mineduc recomienda hacer un estudio de factibilidad sobre la infraestructura y los docentes. Espínola estima que actualmente hay 50 mil puestos de trabajo en séptimo y octavo que son ocupados por docentes generalistas y hay que analizar si conviene capacitarlos o jubilarlos.

“Además, habrá que hacer un diagnóstico de la formación inicial de profesores, de la educación rural y del financiamiento, ya que la subvención es distinta en media”, agrega Montt.

Ampliación del Consejo de Rectores

La discusión que provocó ronchas entre los rectores el año pasado, se heredó a las nuevas autoridades. ¿Ampliar o no el Consejo de Rectores (que agrupa a todos los llamados planteles tradicionales) y el financiamiento estatal a las universidades privadas? La Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (Ocde) y el programa de Piñera dicen que sí. Aunque el informe de la Ocde recomienda dar financiamiento directo sólo a los planteles estatales. Algo que esas universidades ya han asumido como su bandera de lucha, pero que con el nuevo gobierno se ve difícil de lograr.

“Un desafío serán los consensos”, opina el rector de la U. Técnica Federico Santa María, José Rodríguez. “Vislumbro un escenario de movilizaciones”, anuncia Julio Sarmiento, presidente de la Fech.

Negociación con los docentes

Todos concuerdan en quedebe existir una nueva carrera docente, pero discrepan en el cómo. Los profesores piden transparencia en el ingreso al sistema, incentivos al retiro, un escalafón de ascenso y capacitación gratuita y permanente, entre otros puntos.

El futuro gobierno quiere eliminar el Estatuto Docente y ligar los sueldos al rendimiento de los estudiantes, lo que no es visto con buenos ojos en el Magisterio. “Si trabajo en una escuela con carencias, aunque sea el Premio Nobel no lograré el óptimo rendimiento”, explica Olimpia Riveros, vicepresidenta del gremio.

A ello se agrega que para el segundo semestre está agendada la negociación de los sueldos con los profesores municipales, que se da cada dos años. Aunque no han fijado el monto del reajuste que pedirán, agregaron al petitorio los puntos anteriores y, por supuesto, la deuda histórica.

La formación de los directores también es un desafío del gobierno anterior. Este año deben licitarse los consorcios universitarios encargados de formar a los directores, algo que ya ha encontrado trabas burocráticas.
Fuente: La Tercera -B. Michell y E. Simonsen-