Acreditación de carreras I

Señor director:

Los criterios para la acreditación de carreras que anunció la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) pueden ser evaluados desde dos puntos de vista. Primero, por sus contenidos que traen algunas modificaciones respecto de los actuales, particularmente en lo que dice relación con que cada carrera tendría que demostrar su sustentabilidad financiera. Ello es un factor a evaluar y se evalúa también en términos de la empleabilidad de los egresados. Esto no es en su totalidad atingente a lo que una carrera específica podría ser, por lo que creo que dependerá mucho de cada área.

Por ejemplo, es válido preguntarse si existe en alguna universidad chilena una carrera de arte -en cualquiera de sus manifestaciones- en que las escuelas se hayan tenido que ocupar de la empleabilidad de sus egresados. Es un tema de cada área y plantearlo como criterio absoluto es complejo. Lo mismo sucede con la sustentabilidad financiera, porque lo que debe ser de mayor interés es el respaldo con que cuenta la institución en su conjunto. También existen otros criterios que pueden ser discutidos y que, sin duda, serán analizados en profundidad.

Un segundo tema tiene que ver con la aplicación de los criterios. No todos (más bien, pocos) tienen una expresión cuantitativa, por lo que surge la interrogante respecto de cuál será la forma de medirlos.

Me sumo a lo manifestado por el padre Fernando Montes, rector de la Universidad Alberto Hurtado, en términos de que esperaríamos que estos criterios y este análisis se practiquen con un mismo enfoque, en el cual todas las instituciones y  carreras podamos ser evaluadas a partir de dichos elementos  y no de otros; da la impresión de que no siempre ha sido así.

Esto plantea la duda sobre qué va a ocurrir con las acreditaciones institucionales, muchas de las cuales se resuelven este año.

Hugo Lavados M. 

Rector Universidad San Sebastián

Fuente: La Tercera