Acreditación y Calidad

Artículo del Decano de la Facultad de Ingeniería y Administración de la Universidad Bernardo O’Higgins, Gastón Concha Fariña, en el que reflexiona sobre la calidad de las instituciones de educación superior.

Dado que al parecer iniciamos una nueva etapa en la reforma educacional quisiéramos aportar algunas reflexiones a la discusión del proyecto en torno a uno de los temas que debiera ser central en la reforma: la calidad de las IES y el principal instrumento que tenemos para medirla: La acreditación. Los esfuerzos angustiosos que han hecho estas instituciones para alcanzar la anhelada acreditación pueden haber sido motivados, en ocasiones, por estímulos poco consistentes con la calidad propiamente tal. Como decía Mónica Jiménez, ex ministra de Educación “¿Nos estamos acreditando porque realmente creemos en la calidad, porque es mejor para nuestros alumnos, para el sistema, para la institución? “O nos estamos acreditando porque es la única forma de conseguir un campo clínico, o de que nuestros alumnos reciban crédito, o de estar en el ranking de la Revista “Qué Pasa”?

Aunque el esfuerzo de participar en la acreditación, sin duda, ha tenido ventajas asociadas a la calidad, creo que ha llegado el momento de focalizarnos más en el fortalecimiento de una cultura asociada al mejoramiento continuo y con estímulos que sean más consecuentes con su objetivo final que es el mejoramiento de la calidad de las IES. Solo así formaremos buenos graduados y generaremos investigación con alto impacto, entre otros temas. También este proceso contribuirá a aumentar la confianza de la ciudadanía en las IES y a consolidar su misión pública.

Por su parte, como los criterios de acreditación están más enfocados a los procesos que a los resultados (ver Centro de Políticas Públicas UC, agosto 2011), es dable recordar que la calidad del pregrado, en último término, se prueba en sus resultados, esto es, en la transformación del alumno en un profesional con todo lo que eso significa: conocimientos, habilidades y actitudes, también por cierto en su capacidad para ganarse la vida en un trabajo pertinente a su profesión. Por ello, me parece que este tema debiera debatirse porque los controles del producto final son tanto o más importantes que los controles durante el proceso.

La industria de las IES, aún tiene asimetrías de información, qué duda cabe, por cierto son menores que las que prevalecían hace algunos años. En general los postulantes están hoy mejor informados acerca de la gran diversificación de la oferta educativa existente. No obstante, es necesario que la reforma avance más en temas de transparencia y accountability, puesto que los costos de cambio en este sector son muy altos para los alumnos y también por cierto para el país.

En relación a las nuevas regulaciones, nos parece destacable lo que se está haciendo en relación a disponer gradualmente de un marco nacional de cualificaciones para ordenar y estandarizar las carreras y sus títulos junto con la creación de un sistema de créditos transferibles (SCT) para hacerlas más comparables. Es importante que la denominación de las carreras corresponda al objetivo y perfil de egreso que las define. El campo de las ingenierías es un buen ejemplo de cómo se usa de este nombre insertándolo en un sinnúmero de carreras que poco y nada tienen que ver con esta disciplina.

Finalmente, la gran diversidad de universidades existentes no nos debe hacer olvidar lo que en esencia es una universidad. Universitas ha hecho un gran esfuerzo para ordenar esto segmentando a las universidades en diferentes tipos. Nos parece clarificador siempre que sea visto como un tránsito desde universidades menos complejas a complejas, es así como las universidades denominadas “docentes” hoy son cada vez menos numerosas. En definitiva, reitero no debe perderse el concepto de universidad como institución compleja con orientación pública, con impacto en la cultura, autónoma, con vocación hacia la producción de conocimiento y de profesionales de calidad.

Gastón Concha Fariña
Decano Facultad de Ingeniería y Administración
Universidad Bernardo O´Higgins