Administradores Universitarios

Señor director:

Iniciando su trámite legislativo en el Senado se encuentra el proyecto de ley que crea a los administradores universitarios. Se espera que la Comisión de Educación mejore el proyecto en dos aspectos fundamentales. El primero es que se asimilan dos instituciones (administradores provisional y de cierre) que debieran ser totalmente distinguibles, ya que no tiene sentido establecer regímenes idénticos cuando los propósitos y resultados son distintos. El segundo tiene que ver con elementos constitucionales que no están suficientemente clarificados, partiendo por el quórum necesario.

Siendo noble el propósito, tiene un problema fundamental: lo que realmente se necesita es una superintendencia que asegure el debido proceso y cuente con atribuciones de fiscalización efectivas, lo que es reconocido en el proyecto en un artículo transitorio, donde dice que lo previsto para los administradores se integrará a una futura superintendencia que se cree en conformidad a la ley. ¿Cuál es el sentido de tener una institucionalidad provisoria? De partida, sólo crea problemas -tal como ha expuesto su presidente- al Consejo Nacional de Educación.

Ojalá el Senado permita una tramitación adecuada para que se pueda enfocar el debate en los lugares donde no ha estado: instituciones fundamentales como la superintendencia, calidad y la aún esperada legislación para fortalecer la educación pública.

Ricardo Israel

Vicepresidente ejecutivo

Corporación de Universidades Privadas