DECLARACIÓN PÚBLICA DEL CONSEJO POR UNA EDUCACIÓN MIXTA, DIVERSA Y DE CALIDAD.

Quienes firmamos representamos a una significativa proporción de las instituciones
de educación privada del país, desde el nivel escolar al superior. Nuestro trabajo se
sustenta en principios comunes tales como la diversidad, la libertad de enseñanza,
el derecho a la educación, la pluralidad de proyectos educativos, la autonomía y
la calidad, todo lo anterior teniendo siempre como objetivo final la formación de
nuestros alumnos.
Atendemos a millones de estudiantes chilenos más sus familias y colaboran con
nosotros decenas de miles de docentes, administrativos y trabajadores, lo que
nos transforma en uno de los principales actores del sistema educativo chileno,
mayoritario en término de alumnos, desde la enseñanza pre-escolar hasta la
superior.
Nuestro sector ha contribuido a un cambio sustantivo en nuestra sociedad, de
proporciones históricas, al pasar de una educación elitista a una inclusiva que le ha
dado oportunidades a quienes se las habían negado en el pasado, como es el caso
de los sectores más desfavorecidos desde el punto de vista socio-económico. Es
decir, hemos aportado de buena forma a mejorar el bienestar de muchas familias de
nuestro país.
En las últimas décadas, el aporte de nuestro sector no sólo ha ayudado a una
movilidad social, impensable hace apenas treinta años, sino también a tener una
población más educada en todos sus niveles, y por tanto, más consciente de sus
derechos. De esta manera se le ha cambiado el rostro al país, el que hoy es más
moderno y democrático.
En este período, incorporamos innovaciones educacionales, gestión y proyectos
educativos en distintas áreas, con preocupación especial por acoger estudiantes
vulnerables y aquellos con capacidades diferentes. Es en ese sentido que pedimos un
nuevo trato para la Educación Técnica en sus distintos niveles de escolar a superior.
También, contribuimos a la descentralización de Chile, ampliando las oportunidades
de estudio en regiones y lugares apartados, aportando a la igualdad e inclusión
y reduciendo la emigración hacia la capital. Del mismo modo, el fuerte énfasis en
educación adulta y vespertina ha permitido que trabajadores chilenos puedan
estudiar ya adultos.
Hemos re-invertido y adquirido deudas para mejorar la infraestructura y los medios
educativos y tecnológicos, lo que nos ha permitido elevar la calidad de la educación
que entregamos a nuestros estudiantes.
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Por ello, la realidad de la educación privada en Chile está lejos de ser la caricatura
que se ha construido en los últimos años. Una crítica injusta e inmerecida creó una
imagen de abuso que no corresponde a la realidad y que es ofensiva para nuestras
comunidades educativas, estudiantes, titulados y sus familias, generando además un
escenario de incertidumbre y hostilidad.
Los actores educacionales no estatales llamamos a las autoridades de gobierno
y a las diferentes bancadas políticas que discutirán los proyectos que buscan
transformar la educación chilena, a actuar con sentido país, esperando que se
reconozcan los logros alcanzados en los últimos años, los que han sido posibles
gracias a un trabajo conjunto entre el Estado y los actores educacionales públicos y
privados, ya que la historia de progreso de nuestros país, se ha construido sobre una
base de educación mixta.
Deseamos que nuestros estudiantes no sean olvidados, ya que por su diversidad y
número representan el verdadero cambio social que nos puede transformar en un
país más justo y desarrollado, a través de la movilidad social.
Expresamos nuestra disposición a colaborar con esta reforma que busca mejorar la
educación chilena. Queremos aportar desde nuestra experiencia y logros. Creemos
que la discusión debe basarse en hechos y no consignas, y en el respeto mutuo
para así permitir un debate amplio e informado, sin caricaturas, prejuicios ni
descalificaciones.