Derecho a educarse: oportunidad y costo

Señor Director:

En su carta del viernes, el Dr. Clocchiatti pregunta sobre los requisitos mínimos (compatibles con la equidad) para ingresar a la educación superior. También pregunta sobre la “calidad (de la educación inicial) de los niños pequeños, en especial de los provenientes de entornos sociales vulnerables”. Son preguntas centrales para conversar sobre el derecho a la educación en Chile.

En efecto, J. Heckman (premio Nobel año 2000) mostró que en EE.UU. el eventual acceso a la educación superior suele quedar definido en los tres primeros años de vida, ya que son pocas las escuelas que compensan una inadecuada estimulación temprana.

Convendría tomar en cuenta otras preguntas si se quiere sistematizar la discusión sobre el derecho a educarse en nuestro país. Las siguientes permiten ilustrar aspectos que no han aparecido en los recientes debates sobre reformas de la educación:

¿Se debe ofrecer acceso universal a escuelas que ofrecen el mismo currículo en todo el país?

¿Es posible incluir en esas escuelas a Niños con Necesidades Educativas Especiales (NNEE)? ¿Aprenden los NNEE en clases diseñadas para el alumno promedio, como ocurre en la educación frontal? ¿Cuál es el gasto por alumno aceptable (factible) para personalizar la atención a los NNEE?

¿Cuál es el número de vías alternativas adecuadas para atender a los niños de acuerdo a sus capacidades? ¿Quién determinaría la vía (entre las que se definieran) en la cual debe estudiar cada alumno?

¿Se seleccionan textos únicos para cada alternativa (quién y cómo lo hace)?

¿Es aleatorio el ingreso a las instituciones de educación superior, o habría condiciones y requisitos? ¿Cómo se fijan los requisitos mínimos para ingresar a cada nivel siguiente? ¿Tiene que cumplir alguna condición el que alcanza el nivel de acceso con recursos propios? ¿Se extingue el derecho a continuar estudios en algún momento de la vida?

Dr. Ernesto Schiefelbein
Rector Universidad Autónoma de Chile

Fuente: EMOL