EDUCACIÓN EN NUEVA ZELANDA

En los mismos días que se votaba en el Congreso, en la UC se organizaba un seminario internacional sobre los sistemas escolares en países desarrollados.

Especialmente llamativo fue un paper presentado por el conocido Profesor  Martin Thrupp, acerca de “El Sistema  de Educación Pública de Nueva Zelanda”(NZ).

No hay duda alguna que esa  admirable nación  tiene uno de los mejores sistemas educativos del mundo, donde alrededor del 85% de los estudiantes asisten a instituciones públicas (96% en el caso de los niños). Para que no haya dudas, el Dr. Thrupp es un fuerte crítico de toda  privatización y me dio la impresión de apoyar lo que se está haciendo desde el gobierno en Chile.

Por ello es particularmente interesante lo que señala, y  a partir de este momento lo voy a citar textualmente (traducción personal).

Argumenta que a pesar de sus características tan positivas, “uno en cinco niños no está teniendo éxito”, y que  el sistema de su país “ha permitido segregación social”, dando espacio a una “obvia privatización en el área de la infancia temprana, donde los  privados representan un 55% de la provisión encabezada por profesores, existiendo un significativo involucramiento comercial y un creciente discurso de lucro”, agregando que en las “escuelas y universidades están teniendo lugar distintas  privatizaciones, con la política gubernamental alejándose del sistema público, introduciendo a los privados”.

Agrega que en la práctica se produce una “selección por hipoteca”, ya que la propiedad se encarece dónde están “los  colegios más populares” o mejores. Nos dice que las escuelas estatales están “fuertemente influenciadas por el componente socio-económico de las familias”, ya que existe una “segregación escolar que refleja segregación residencial, con escuelas públicas más pobres y más ricas (donde) el logro refleja fuertemente esa desigualdad”, disparidades que también se dan en las escuelas de la minoría Maorí, ya que también existen entre ellos personas con más y menos recursos.

En relación a la educación superior nos dice que “el sector terciario tiene una mezcla de provisión pública y privada”. Existen “ocho universidades y 18 institutos de tecnología y politécnicos, concluyendo que “son públicos, pero con un alto nivel de privatización endógena”, refiriéndose quizás a la externalización de servicios y concluyendo que “existen muchos establecimientos privados” en el sector capacitación (198 el año 2013)

Hasta aquí lo que nos dice el profesor acerca de Nueva Zelanda.

Por mi  parte, me pregunto si acaso no necesitamos un mejor y más complejo debate, con menos eslóganes y simplificaciones, ya que quizás nos dirigimos hacia lugares donde los mejores ya vienen de vuelta.

La mejor forma de terminar este texto es con la cita que hace Thrupp de John Dewey quien alguna vez dijera que “lo que los mejores y más sabios padres quieren para sus propios hijos, es lo que la comunidad quiere para todos sus niños. Cualquier otro ideal para nuestras escuelas es estrecho…destruye nuestra democracia” (Dewey,J,  “The School and Society”, Universidad de Chicago Press, 1907 ) .

Esta cita de alguien famoso por sus postulados en justicia social nos invita a enfocarnos en lo que se ha olvidado este año, es decir, el rol fundamental de los padres y de la comunidad, y que se debe partir por los niños y por fortalecer a la educación pública más que bajar de los patines a quienes están en los liceos emblemáticos.

Ojalá se entienda la lección y se logre el sentido común y la lógica cuando llegue el momento   de la educación superior, donde al menos en los Diálogos convocados por el Mineduc, hubo un alto grado de consenso en torno a lo que hay que hacer, desde federaciones estudiantiles a rectores y académicos,  lo que marca una hoja de ruta pre-legislativa, de la que uno esperaría no se aleje demasiado la autoridad.

Fuente: Ricardo Isreael Blog