"El consejo de rectores ante el desafío de las Universidades Chilenas en el Bicentenario"

La Corporación de Universidades Privadas ha conocido algunos planteamientos formulados por el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas, que forman parte del libro “El Consejo de Rectores ante el desafío de las universidades chilenas en el Bicentenario”.

“Al respecto, la CUP tiene una impresión positiva, dado que muchos de ellos apuntan en la dirección de las tendencias internacionales de la educación superior.

Particularmente, la posibilidad de acometer una nueva “arquitectura curricular” que permita reducir los tiempos de duración de las carreras y fortalecer la calidad y cantidad de los programas de postgrado, son propuestas beneficiosas para los estudiantes y sus familias, aparte de conciliarse mejor con las realidades de los campos laborales y de los cambios socioculturales del mundo actual.

Asimismo, nuestro sector considera que también debieran implementarse políticas públicas y acciones institucionales encaminadas reducir la brecha entre la duración formal de los programas curriculares y el tiempo que realmente demoran los estudiantes en titularse. En este sentido, un acortamiento de los programas sería una medida acertada en esa dirección, la cual tiene que ser acompañada con reformas e innovaciones en las metodologías de enseñanza, el acompañamiento integral de los alumnos y la incorporación de tecnologías en el proceso de enseñanza. En este contexto, potenciar la formación de postgrado, con acento en el doctorado, a través de la asignación de más recursos y del desarrollo de propuestas de estudio e investigación, resulta ser una medida necesaria y complementaria del acortamiento de la formación de pregrado, por lo que la Corporación también la suscribe y respalda.

Del mismo modo, nos parece destacable y positivo para el país incrementar el gasto público en educación superior, pasando del actual 0,3 por ciento a un 1,3 por ciento del PIB en los próximos cinco años, puesto que ello redundará en mayores posibilidades de desarrollo para las instituciones universitarias. Tal incremento también debe complementarse con políticas que apunten a generar condiciones de igualdad para que todas las universidades, tanto las que integran el Consejo como las que no forman parte de ese organismo, puedan acceder a recursos que permitirán fortalecer sus estructuras y entregar una formación de calidad a los estudiantes.

Por otro lado, la Corporación también estima legítima la aspiración de las universidades estatales de eliminar las restricciones que hoy tienen para realizar una gestión que les permita participar en igualdad de condiciones con el resto de las universidades, especialmente las que le restan flexibilidad al manejo financiero”.