Gobierno evalúa separar reforma a educación superior en dos proyectos y posterga su envío

La idea que estudia el Mineduc, propuesta por los partidos de la Nueva Mayoría, es ingresar primero el nuevo marco regulatorio para el sistema y luego el cambio en el financiamiento para garantizar la gratuidad.

El compromiso fue a los senadores de la comisión de Educación el 8 de julio. Recién asumida, la ministra de Educación, Adriana Delpiano, les informó que junto a la glosa de Presupuesto que iniciará la gratuidad en 2016, presentaría al Congreso la reforma a la educación superior.

Esto, para que el debate sobre la gratuidad tuviera como base el “cambio de paradigma” que se quiere hacer al sistema en su conjunto. Sin embargo, ayer Delpiano volvió a cambiar los plazos de la reforma, que ya no se ingresará en septiembre.

“El proyecto de ley entrará a fines de año y tenemos todo 2016 para discutirlo. En septiembre van a entrar otros dos proyectos -desmunicipalización y gratuidad vía Ley de Presupuestos-, entonces hay que darles tiempo. Vamos a entrar con la glosa presupuestaria primero, y terminada la discusión del presupuesto, vamos a ingresar el proyecto de educación superior”, explicó.

Así, la reforma solo se conocería oficialmente en diciembre.

De todas formas, esa no es la única modificación que tendrá esa iniciativa, ya que según explicaron en el oficialismo, el Gobierno evalúa enviar dos proyectos de ley: uno enfocado a cambiar el marco regulatorio de la educación superior (creando la superintendencia y la agencia de calidad del área) y otro que regule el nuevo financiamiento, que apuntará a la gratuidad definitiva.

Esta idea ha sido planteada al Ejecutivo por varios partidos de la Nueva Mayoría y volvió a reforzarse la noche del lunes, como informó ayer “El Mercurio”, cuando los presidentes del bloque se reunieron en la casa del timonel de la DC, Jorge Pizarro. “Estuvimos conversando las distintas formas de implementación de la reforma y cómo ser lo más eficaz posible, porque son proyectos con muchos contenidos. En el caso de educación superior, compartimos que la superintendencia se plantee primero, al igual que la agencia, porque nos puede ayudar mucho a determinar cómo se aplica la gratuidad, y en ese sentido vamos a tratar de ayudar a una buena coordinación con la ministra y el equipo político”, explicó Pizarro, quien enfatizó que la idea ya ha sido conversada con la ministra por varios partidos.

“Siempre pensé que iban a ser dos, tres o cuatro proyectos. Creo que es muy difícil hacer todo en una ley”, comentó el senador Carlos Montes (PS). Por ello, cree que es clave que se abra el debate, pues los partidos solo conocen en líneas generales lo que trabaja el Mineduc, principalmente por el documento de Propuesta Base que se hizo público hace poco más de un mes. “El informe es bastante insuficiente y yo la verdad es que no sé cómo se va a tramitar”, añadió.

En el Mineduc, hasta ahora la reforma sigue redactándose junto con Hacienda, clave para asignar los recursos que implican la promesa de llegar, cuando la economía lo permita, a la gratuidad universal. El problema de separar los proyectos estaría, dicen en el ministerio, en que se espera que regulación y financiamiento “conversen” entre sí, lo que se puede complicar si en la tramitación legislativa se hacen muchos cambios.

La carreta y los bueyes

“No podemos poner la carreta delante de los bueyes. Lo primero que hay que hacer es definir un marco general de la educación superior y después ver la forma de asignación de los recursos”, afirmó el senador Ignacio Walker (DC), quien planteó que en 2016 la gratuidad podría asegurarse profundizando becas y créditos, como propuso el rector de la UC, Ignacio Sánchez.

Y enfatizó que es mejor asegurar mayor madurez de los proyectos, porque “el país no resiste en materia educacional un segundo año con la improvisación y desprolijidad de 2014″.

Sobre la posibilidad de separar los proyectos, el rector de la U. Mayor, Rubén Covarrubias, cree que hay un riesgo: “En el sistema universitario, el tema del financiamiento, calidad y las normas regulatorias es un solo gran proyecto que es necesario hilarlo. No me parece serio que sea enviado en distintos tiempos, en distintos etapas, por cuanto es necesario que salgan los tres proyectos perfectamente coordinados entre sí”.

Distinto piensan sus pares de la U. de los Andes y de la U. de Chile, José Antonio Guzmán y Ennio Vivaldi. “Refleja algo que sentimos muchos, que es el temor que por hacer cosas rápidas, se mezclen cosas conceptuales que deben ser discutidas en su propio mérito”, dijo Vivaldi.

Ed. Pública
El proyecto de desmunicipalización sí se enviaría en septiembre al Congreso.

Fuente: EyN