"Hace rato dejé de ver un administrador provisional y estoy viendo un interventor"

En la comisión de Educación del Senado, Ignacio Walker, senador y presidente de la DC, cuestionó aspectos medulares del primer proyecto enviado al Congreso por la Presidenta Bachelet, en el marco de la reforma educacional.

Macarena Vega

La intervención que el senador Ignacio Walker (DC) hizo el martes en la comisión de Educación fue larga. O al menos eso consideraron algunos de los presentes.

Cuando se hizo tarde, el presidente de la instancia, Fulvio Rossi (PS), pidió continuar la sesión el día siguiente, a las 9:00 horas, un horario especial por el partido de la selección chilena.

Estaban debatiendo el proyecto de ley que crea la figura del administrador provisional -la primera iniciativa de la reforma educacional que la Presidenta Bachelet envió al Congreso-, que ya fue aprobado en general en la Cámara de Diputados y que esta semana entró al Senado.

En total, Walker habló 15 minutos.

Inquietudes

“Hay un sentido de urgencia, por así decirlo. La necesidad de una ley corta que de alguna manera pueda hacer frente a las situaciones que ya vivimos con la Universidad del Mar (…) Parto, por tanto, por valorar este esfuerzo, que creo que es muy pertinente. Pero paso también a señalar preguntas, inquietudes respecto de lo que aquí se nos presenta”, dijo al comienzo de su discurso.

El senador había llevado recortes de prensa con opiniones -críticas- del rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña, al primer borrador del proyecto. “Él habla de un proyecto plagado de errores. Mi pregunta es cómo fueron subsanados esos errores al final del trámite de la Cámara de Diputados”, preguntó Walker.

Pese a esa aprobación, el proyecto ya había sufrido un primer impasse en la Cámara. Un grupo transversal de diputados había presentado una indicación para ofrecer un recurso judicial a aquellas instituciones que sean sometidas a administración provisional. La indicación no fue acogida, ya que no contó con la unanimidad que requería ni fue acogida por el ministro Nicolás Eyzaguirre. Walker se comprometió a reponer el tema en el Senado, y efectivamente lo planteó en su intervención.

Pese a que Walker abordó distintos reparos, sus cuestionamientos más profundos tuvieron que ver con la investigación preliminar que efectuaría el ministerio previo a determinar la necesidad de nombrar un administrador provisional.

“En el artículo tercero de la investigación preliminar, a mí ya me parece que estamos yendo demasiado lejos desde el punto de vista de las causales. (…) Lo primero es como obvio: viabilidad administrativa y/o financiera, me parece lo más urgente, inmediato, porque al final de eso es como de lo que se trata. Pero aquí agrega el cumplimiento de los compromisos académicos (…) O sea, entrar a juzgar si está cumpliendo o no los compromisos académicos, el profesor Peña empieza a decir ‘¿Y dónde está la autonomía y la libertad académica?’ Porque es un juicio bien complicado”, objetó Walker.

Luego observó que el administrador puede considerar incluso “la reestructuración de la respectiva institución”. “Esta es una tremenda facultad. ¡¿Qué significa reestructurar la institución?! ¡Uf! Me parece una especie de reingeniería muy…”.

Los plazos consagrados en el proyecto para la gestión del administrador provisional también fueron blanco de las críticas de Walker: “Dos años prorrogable, o sea, cuatro años de administrador provisional. ¿Qué tiene eso de provisional?”.

Walker comentó también un artículo que dice que “el administrador puede tomar cualquier otra medida necesaria”, lo que calificó como un “cheque en blanco”. Luego, el senador leyó que “el administrador provisional no podrá -¡qué bueno!, dije yo-, no podrá alterar el modelo educativo ni los planes ni programas -¡estupendo!-, pero agrega: ‘salvo que existan razones para ello’. O sea, puede llevar a alterar el modelo educativo”.

“Yo, francamente, hace rato dejé de ver el administrador provisional, y estoy viendo un interventor con facultades súper amplias, por causales muy amplias, que puede desvirtuar el concepto que nos lleva a la urgencia de esta ley corta -que es proveer de un administrador provisional con más cara de cierre-, a una institución que no se la pudo. Perdonen que lo diga así, en fácil”.

Rechazo de Rossi y Quintana

Los otros dos representantes de la Nueva Mayoría en la comisión desestimaron las inquietudes de Walker.

El senador del PS Fulvio Rossi dijo: “Aquí no hay ninguna arbitrariedad para nominar a un administrador provisional, porque siempre que se nomine se requiere de un organismo colegiado transversal, que es el Consejo Nacional de Educación. Y además si el administrador quisiese tocar el proyecto educativo para garantizar la continuidad de los estudios, requiere también del acuerdo del consejo. Veo demasiado interés en entender la autonomía como un cheque en blanco para hacer cualquier cosa, aun en desmedro del derecho de los estudiantes”.

Jaime Quintana (PPD) afirmó, en tanto, que “entiendo que hay miradas que quieran privilegiar el derecho de propiedad por sobre el derecho de los estudiantes a continuar sus carreras, pero claramente el Mineduc lo que tiene que resguardar acá es esta finalidad. Le escuché decir a él (Walker) que dos años renovables para el administrador provisional era mucho tiempo; sin embargo, él mismo propuso la existencia de recursos judiciales. Eso alargaría más los procesos y perjudicaría, en definitiva, la reubicación de los estudiantes”.

“Lo que veo es que la oposición de Walker a este proyecto es más radical que la oposición de la Fundación Jaime Guzmán, que tuvo una postura bastante constructiva”, concluyó Rossi. “Francamente, nunca imaginé que en la Nueva Mayoría iban a existir diferencias también en esta materia”, agregó Quintana.

Fuente: El Mercurio