Horst Hippler, presidente del consejo de rectores de universidades alemanas: “No está justificado que la gente que vaya a la universidad estudie gratis”

El académico asegura que los estudiantes deberían hacer una “contribución” del 10% de su presupuesto mensual a sus carreras.  

Javiera Herrera 

Antes de aterrizar en Chile, Horst Hippler estuvo en Argentina, el destino original de su viaje. Pero como estaría cerca, cuenta, el Consejo de Rectores lo invitó a discutir sobre acuerdos de cooperación, investigación e intercambio estudiantil y a comentar la reforma al sistema universitario chileno que planea el Gobierno.

Hippler, presidente del Consejo de Rectores de las universidades alemanas, representa a 268 instituciones que concentran el 95% de la matrícula (unos 2,5 millones de jóvenes). Explica que no representa a los planteles privados, que son los menos, y que las instituciones más grandes tienen cerca de 500 alumnos. En Chile, las instituciones pueden llegar a tener más de 44 mil inscritos.

Añade que los estudiantes no pagan un arancel como en Chile, sino que un “honorario social” a una institución distinta de la universidad, cercano a los 200 euros semestrales (unos $130.000). Incluso los estudiantes aumentan el monto de estos honorarios porque piden más beneficios, entonces hay una negociación. Con el sistema de transporte, por ejemplo, para que el costo del viaje sea más económico. Pero esto no es para financiar a los profesores o cosas de ese estilo.

En Alemania la universidad es gratuita. ¿Cree que todo el mundo debe estudiar de manera gratuita?

No. Creo que socialmente no está justificado que la gente que vaya a la universidad estudie de manera gratuita, porque obtienen una educación extra que no es para todos. Hay una selección especial y la gente que estudia, al final obtiene una mejor educación, salario y posición en la sociedad. En principio, creo que tienen que pagar una cierta contribución a su programa de estudios.

¿Qué tipo de contribución?

Su magnitud no debe ser muy alta, no debe ser una matrícula, sino una contribución, y lo que creemos justo en Alemania es que debe ser del orden del 10% del presupuesto que tenga el estudiante (…) ¿Por qué debe una técnico en enfermería pagar la educación del jefe del hospital?

El encargado del consejo de rectores alemán recalca que “el 10% del costo de la vida es justo, pero para algunos estudiantes esto puede ser mucho, entonces también se necesita un programa de préstamos que devuelven cuando tienen dinero”.

Su planteamiento es el camino contrario al que se quiere hacer aquí, que es avanzar hacia la gratuidad…

Hay que ver cómo les va si es que van a hacerlo, porque puede ser muy caro. La pregunta es si el Estado es capaz de solventar esto. Lo que no corresponde es que el costo total de la carrera recaiga sobre los estudiantes. Eso permite a las universidades tener ganancias y eso está mal. La educación es responsabilidad de la sociedad. Veremos cómo resulta.

En Chile tenemos varias universidades que no han demostrado tener una buena calidad, pero los estudiantes se siguen inscribiendo. ¿Cómo se puede abordar esa situación?

En Alemania, las universidades privadas son evaluadas cada cinco años por un consejo de investigación y ciencias. Si la evaluación no es buena, los diplomas dejan de ser reconocidos. Los planteles públicos tienen diplomas reconocidos por ley (…) Si una universidad tiene mala evaluación deja de tener alumnos y termina cerrando por sí sola.

Fuente: Emol