Los arquitectos de la reforma de Eyzaguirre

A un mes del fichaje estratégico de Andrés Palma como secretario ejecutivo de la reforma educacional, Reportajes investigó el perfil de quiénes son los profesionales detrás del proyecto más ambicioso del gobierno.

por Francisca Miranda

Una reunión urgente en Cerro Castillo. Las críticas por las actuaciones del ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, encendieron la alerta de la Presidenta Michelle Bachelet, quien citó el martes 29 a un cónclave extraordinario para discutir la estrategia del “segundo tiempo” de la reforma educacional.

Dos días después, un nuevo espaldarazo público de la Mandataria fortaleció el blindaje del titular de Educación durante la firma del proyecto de ley que deroga el DFL2. En La Moneda, Bachelet destacó la iniciativa que permitirá a estudiantes y funcionarios de instituciones de educación superior participar en la elección de sus autoridades como parte de “una reforma educacional que tiene un conductor que está trabajando muy duro en estos proyectos, el ministro Nicolás Eyzaguirre”, señaló.

Pero los refuerzos y el giro de la cartera de Educación habían comenzado semanas antes desde su flanco interno. Para nadie era un misterio que, en medio de múltiples cuestionamientos, la llegada de personeros de la Nueva Mayoría al Mineduc era inminente. La irrupción de Andrés Palma (DC) como secretario ejecutivo de la reforma educacional y la llegada de Harold Correa (PPD) a fines de junio como jefe de gabinete fueron los hitos de un cambio de dirección en un equipo criticado por el déficit de militancias y cuya primera etapa estuvo marcada por el ingreso de ex dirigentes estudiantiles, militantes de Revolución Democrática y miembros de Educación 2020 a las oficinas de calle Valentín Letelier.

Con el denominado “plan de intervención” del Mineduc se selló también el desafío de un grupo de cerca de 35 profesionales cuya dedicación exclusiva es sacar adelante la reforma educacional.

Para dilucidar quiénes están detrás del futuro del proyecto más ambicioso del gobierno, Reportajes hizo una radiografía de quiénes son, cuál es la labor, la experiencia académica y las remuneraciones del llamado “equipo de reforma”.

El perfil corresponde a un grupo de funcionarios con estudios que van desde el término de la enseñanza media a profesionales con doctorados en Educación, los menos en todo caso; desde ex dirigentes estudiantiles sin experiencia en el aparato público a especialistas con trayectoria en el diseño de políticas públicas en educación. Un grupo de ingenieros, sociólogos, abogados y profesores principalmente, y cuyos sueldos oscilan desde el millón y medio de pesos hasta los casi $ 6 millones de remuneración mensual.

El grupo cuesta cerca de $ 90 millones mensuales a las arcas del Mineduc en contratos mayoritariamente por honorarios a suma alzada -o sea un contrato por una tarea específica y un período acotado de tiempo que sale del trabajo usual del ministerio.

“Nosotros trabajamos como en el fútbol, fútbol total. Todos subimos y todos bajamos según cuáles sean las necesidades del campo de juego. Andrés, amigo mío de mucho tiempo, me está ayudando porque esta reforma es gigante”. Con estas palabras, Eyzaguirre confirmó el arribo de Palma, DC, ex diputado y ex ministro de Planificación, a la dirección de la reforma, quien con un perfil más político relegó a la subsecretaria Valentina Quiroga a un tercer plano.

Junto a Palma, el asesor Rodrigo Roco, ex PC y ex dirigente de la Fech en los 90, es el encargado de coordinar el equipo que espera sacar a flote la reforma.

El licenciado en Artes de la U. de Chile y doctorado en Ciencias de la Educación cuenta con la ayuda ejecutiva de Javiera Martínez (RD), egresada de Ingeniería UC y ex dirigente de la Feuc.

En la gestión de la reforma, tanto Palma como Roco cuentan con el apoyo de los otros asesores cercanos a Eyzaguirre, quienes trabajan con él en el piso 7, tienen línea directa con el jefe ministerial y tocan su puerta ante cualquier contingencia.

En este “círculo de hierro” es conocido el rol de Miguel Crispi -fundador de RD y magíster en políticas públicas-, quien recibe un sueldo de $ 3.683.793 y cuya labor es, principalmente, el diálogo estratégico con actores externos. Asimismo, y también con un rol transversal, Tatiana Klima -con un sueldo de $ 4.387.805- es quien se desempeña como jefa de comunicaciones, en este caso, como cargo en la dotación a contrata del Mineduc.

Entre los máximos líderes del equipo también se encuentra Hugo Arias, quien se desempeñó anteriormente como asesor del Consejo Nacional de Innovación para la Competitividad, y tiene como labor “generar un relato de sentido de la reforma de la educación”, según detalla el portal de Transparencia, y elaborar minutas, discursos y otros textos oficiales para hacer frente a una de las críticas más fuertes de la reforma: la estrategia en el mensaje comunicacional.

También en la lista de “cabezas de serie” de la reforma, la figura de Exequiel Silva -médico veterinario de la Universidad Austral y ex diputado (DC)- es reconocida tanto al interior del ministerio como en los pasillos del Congreso.

Con uno de los sueldos más altos del equipo de asesores, Silva trabaja como vínculo político con la Cámara de Diputados y el Senado. Entre sus colaboradores cercanos está José Manuel Morales, sociólogo del PC, quien recibe mensualmente $ 2.572.682 por su apoyo como asesor.

Luego del nuevo giro del equipo ministerial, Silva sumó un nuevo rol a su gestión: el despliegue político territorial por el que se inició una reasignación de funcionarios y se integró a nuevas figuras. Así, para comunicar los alcances de la reforma y acompañar las actividades del ministro a lo largo de Chile, Silva reclutó a Luz María Gutiérrez, Guillermo Vergara, Emilia Reyes, Luis Angulo, Mauricio Castro y Oscar Aroca, este último como fichaje reciente que confirma la influencia de las JJ.CC. dentro del equipo.

Con la misma remuneración de Silva, el abogado Patricio Espinoza -ex funcionario de la Dipres entre 2009 y 2013- es otro de los asesores claves, ya que dirige el equipo jurídico que redacta los proyectos de ley.

Espinoza cuenta con un staff de abogados entre los que se encuentran Valeria Ortega, Paulina Celis, Flavio Quezada y Cristián Inzulza, militante socialista que se desempeñó anteriormente como jefe jurídico de la Divesup y como secretario general de la U. de Las Américas.

“Ellos estaban asistiendo a la comisión cuando estábamos tramitando el proyecto del interventor (educacional) y conversamos sobre los puntos que eran especialmente preocupantes. Fueron la contraparte técnica y política”, dice el diputado Jaime Bellolio (UDI) respecto del rol de Silva y Espinoza en el Congreso, a quienes -según explica- no ha visto en la Cámara Baja luego de la intervención política del Mineduc.

“Las labores son diametralmente distintas. Mientras Patricio está a cargo del equipo que redacta los proyectos de ley, conversar con todos los actores y estar presente en las discusiones, la tarea de Exequiel es más bien de coordinación, de relación y diálogo con los distintos parlamentarios”, dice el presidente de la Comisión de Educación, el diputado Mario Venegas (DC).

El nombramiento de Palma como secretario ejecutivo de la reforma, fue una señal de orden también en la dirección del equipo de técnicos que generan los contenidos en las distintas áreas de la reforma y que trabaja a toda máquina en tareas que van desde la revisión de estudios y elaboración de minutas técnicas hasta la simulación con indicadores económicos para medir los alcances de los proyectos comprometidos.

La educadora de párvulos María Isabel Díaz encabeza las reformas de educación inicial, tarea que no es del todo novedosa para ella, ya que la profesional dirigió las bases curriculares en esta área en la anterior gestión de Bachelet.

A cargo de la creación de una nueva política nacional docente quedó Jaime Veas, mientras en la planificación y propuestas programáticas ya en trámite respecto de la educación técnico-profesional está Marcela Arellano -socióloga de la U. Arcis-, quien lidera los procesos.

Los jefes de división en educación superior, Francisco Martínez, y en educación escolar, Gonzalo Muñoz, son quienes están a cargo de las propuestas más radicales de la cartera de Eyzaguirre. Mientras Martínez -ingeniero y ex vicerrector de la Universidad de Chile- cuenta con el desafío de levantar las propuestas de una nueva institucionalidad en educación superior, Muñoz (RD) -sociólogo y anteriormente director de estudios en el Mineduc- debe responder al anuncio de la “agenda corta” anunciada por Bachelet y desarrollar los mecanismos para el proceso de desmunicipalización escolar y fortalecimiento de la educación pública.

Por último, ante la lluvia de críticas durante la primera parte de la gestión de la reforma, la tarea encomendada a María Inés de Ferrari -quien fue jefa de gabinete hasta mediados de junio- parece ser clave en el segundo tiempo. Con el apoyo del arquitecto y ex dirigente de la Fundación Iguales Andrés Soffia, la licenciada en Estética de la UC y quien organizó el proceso de participación en la campaña de Michelle Bachelet debe ejecutar el plan de participación nacional de la reforma, uno de los ejes discursivos en el programa de gobierno, y una de las demandas desde los movimientos sociales por las cuales Eyzaguirre puede mostrar su clasificación o no en la dirección del segundo tiempo de la reforma educacional.

Fuente: La Tercera