Marco Enríquez – Ominami: la Educación no puede continuar siendo un negocio

El cuerpo directivo de la Corporación de Universidades Privadas, CUP, encabezada por su presidente, Daniel Farcas, continúa reuniéndose con importantes autoridades de nuestro país, buscado así, lograr plantear su visión de ciertas injusticias que entrega el sistema de educación superior de Chile.
En esta oportunidad, Farcas, acompañado del Secretario General de UNIACC y miembro de la comisión, Gustavo Cárdenas, se reunieron con el candidato a la presidencia Marco Enríquez- Ominami, a quien le hicieron ver los tres ejes principales a los cuales pretende enfocarse la CUP.

El primer punto planteado por las instituciones privadas, se refiere al sistema de Crédito Universitario, basado desde 1982 en una asignación anual de recursos a las 25 universidades del Consejo de Rectores por parte del Ministerio de Educación, y al que los alumnos de las entidades privadas no tienen acceso. Situación considerada por Farcas como un despropósito y una discriminación al alumnado que cursa sus estudios en el sector privado.

Otro trema que fue abordado durante la reunión fue el nulo acceso de parte de las universidades privadas al Programa de Mejoramiento de la Calidad y Equidad de la Educación Superior del Ministerio de Educación (MECESUP). Programa que según el MINEDUC, busca propiciar la equidad del sistema y el perfeccionamiento de las ayudas estudiantiles, situación que aún no se refleja en universidades privadas.

Por último, los miembros de la CUP plantearon al presidenciable que la institución a la cual representan es la única entidad capaz de funcionar como intermediario frente al Estado. Farcas recalcó que no pretendemos competir con el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas, no es nuestra intención, sólo buscamos ser tomados en cuenta al momento de discutir las diferentes materias educacionales de Chile.

Por su parte, Marco Enríquez- Ominami señaló que todas las universidades deben ser tridimensionales, tienen que trabajar en investigación, extensión y docencia. Si esa definición de universidad se cumple, estaremos de acuerdo que los recursos públicos deben llegar a todas partes, pero repito, sólo si se cumple la tridimensionalidad de universidad.

Ominami fue enfático al señalar que a la educación hay que sacarla del mercado. No puede continuar siendo un negocio. No pretendo que continúe la empresa del servicio educativo; no basta con tener a tres profesores bien pagados y un grupo de alumnos, eso no lo aceptaré, no podemos mezclar al dueño de una universidad con el dueño de un supermercado, debemos marcar la diferencia, sentenció.

A su vez, confidenció que estos minutos tenemos una propuesta que apunta hacia la educación superior de nuestro país que estamos perfeccionando, por ello estamos dispuestos a hablar con los distintos representantes, concluyó.