Mineduc abre la puerta a incluir más Ues. en inicio de la gratuidad

Ministro dijo que habrá exigencias porque “no vamos a financiar universidades con cualquier característica”.

La presión de diversos sectores, que piden que los criterios para acceder al inicio de la gratuidad sean modificados, tuvo efecto en el gobierno y ayer el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, reconoció que en 2016 se podría “acelerar el tránsito hacia la gratuidad de algunas universidades fuera del Cruch”.

A las críticas de rectores de instituciones privadas que no son del Consejo de Rectores y de estudiantes se sumó la semana pasada el llamado del cardenal Ricardo Ezzati y del rector de la Universidad Católica, Ignacio Sánchez, a revisar los criterios para el inicio de la gratuidad. Esto porque la Presidenta Michelle Bachelet anunció el 21 de mayo que sólo los estudiantes de las Ues. del Cruch y los CFT e IP acreditados y sin fines de lucro podrían ser beneficiados con la medida en 2016.

Según dijo el secretario de Estado “ha habido distintos planteamientos bastante interesantes de algunos rectores que señalan que el criterio meramente institucional, esto es pertenecer o no pertenecer al Cruch, no parece ser un criterio que sea suficientemente justo desde el punto de vista de los estudiantes”.

Por esto, Eyzaguirre dijo que “yo he planteado algunos reparos que tenían algunas universidades fuera del Cruch, que los podríamos explicitar y de esa forma entre abrir la puerta para universidades que pudieran estar fuera del Cruch”.

Exigencias

El ministro mencionó tres exigencias básicas para poder eventualmente permitir que los alumnos de más planteles accedan a la gratuidad en 2016 y dijo que “nosotros hemos argumentado que el interés de los estudiantes es muy legítimo, pero tiene que condecirse con las características de las universidades, porque no vamos a financiar universidades con cualquier característica”.

El primer aspecto es que la universidad sea independiente: “Muchas veces en la constitución de las universidades ustedes ven en el directorio inicial que son universidades controladas por una empresa y por tanto hay una relación un poquito promiscua entre una empresa con fines de lucro y una empresa sin fines de lucro”.

Un segundo punto, dijo el ministro, “tener una carrera académica explícita para que la libertad de pensamiento, el espíritu universitario se manifiesten”. El tercer criterio que enfatizó el ministro es la necesidad de transparencia en los balances económicos.

“Todos cuestiones que algunos rectores han estado planteando que es menester reflexionar en la eventualidad de poder acelerar el tránsito hacia la gratuidad de algunas universidades fuera del Cruch”, subrayó Eyzaguirre.

Una de las voces más críticas al anuncio que había hecho la Presidenta es el rector de la U. Alberto Hurtado, Fernando Montes, quien dijo que “es prudente que se revisen los criterios, tiene que haber normas universales válidas para todas las ues y que esté el bien de los estudiantes más pobres por delante”.

En tanto, el rector de la U. Diego Portales, Carlos Peña, quien también había cuestionado la medida, afirmó que revisar los criterios “permite cumplir dos objetivos: tener una mayor regulación del sistema de las universidades creadas después de 1981 y extender la gratuidad a los estudiantes que vayan a esas universidades también”.

Peña resaltó que “me parece inteligente si el ministerio elabora en conjunto con las universidades estándares exigidos. Se daría un gran paso en la reforma de la educación superior, porque no se trata sólo de gratuidad sino que debe estar atada a requisitos para todo el sistema”.

Populismo

El vicepresidente del Consejo de Rectores (Cruch) y rector de la U. de Valparaíso, Aldo Valle, dijo que “es una buena noticia que más estudiantes puedan ser beneficiados”. Y añadió que “tan importante y razonable como dicha demanda, es que exista un marco regulatorio que permita distinguir con claridad entre la corporación universitaria y la respectiva inmobiliaria u otras empresas relacionadas”.

Valle enfatizó que “el Consejo de Rectores siempre ha promovido que avancemos hacia la meta de gratuidad universal, partiendo con urgencia por los sectores más vulnerables, que como se ha visto son la gran mayoría”. Y subrayó que “hay ciertos requisitos que las instituciones deben cumplir previamente, al margen de que haya o no más recursos”.

Valle advirtió que “si los aportes públicos servirán sólo para consolidar la desregulación y la libertad de comercio en educación superior, y no para asegurar objetivos, valores y virtudes de orden público en el sistema educacional, la gratuidad sin filtro alguno provocará un daño irreversible y no sería más que un acto de populismo”.

El rector de la U. Austral, Oscar Galindo, planteó que “resulta interesante advertir que quienes planteaban que era inviable y regresiva esta idea, hoy manifiesten que hay que avanzar más aceleradamente”. Y recalcó que “el financiamiento por gratuidad es a las instituciones para la formación de personas, por lo tanto va a la oferta, y, en consecuencia, no resulta razonable financiar cualquier oferta”.

En tanto, el vicepresidente de las Ues. Estatales y rector de la U. de Antofagasta, Luis Loyola, dijo que “suponemos que el presupuesto para la gratuidad cuenta con más recursos que los anunciados y esperamos que la fórmula no implique con los mismos recursos repartirlos a más universidades sin un marco regulatorio claro”. Eyzaguirre no detalló si habrá más recursos -que los US$ 500 millones anunciados- para poder incluir a estudiantes de nuevas instituciones ni aseguró que se concrete en 2016: “Estoy hablando para acelerar la gratuidad de los que están fuera del Cruch, si fuera posible en ese período que usted me señala (2016) tanto mejor, esperemos que tan rápido podamos aunar criterios y juntar necesidades con recursos”.

Tampoco aclaró si la posible apertura es sólo para universidades o también incluirá a CFT e IP. El rector de Inacap y presidente de Vertebral, agrupación de instituciones tecnico profesionales acreditadas, Gonzalo Vargas, señaló que “es una muy buena noticia, esperamos que se incluya a IP y CFT y creemos que la calidad es el criterio que debe primar”.

Y sobre el lucro, Vargas sostuvo que “no se ha resuelto qué pasa con los centros de formación técnica e institutos profesionales, instituciones donde se permite el lucro”. Y resaltó que “lo importante es que “se ha recogido la inquietud de los estudiantes que iban a ser discriminados y abre la puerta para una línea de trabajo con el Mineduc”.

Fuente: La Tercera