Rectores piden a Mineduc fijar criterios definitivos para inicio de la gratuidad

Autoridades universitarias estiman que hay muchas dudas con respecto a qué instituciones ofrecerán el beneficio.

A goteo se ha ido conociendo el detalle de cómo será el inicio de la gratuidad en 2016. El tema ha generado molestia entre algunos rectores que sienten que no hay claridad sobre la medida y que, al mismo tiempo, hay permeabilidad para responder a presiones.

Primero -el 21 de mayo- la Presidenta Michelle Bachelet anunció que serían cerca de 265.000 los estudiantes beneficiados con el inicio de la gratuidad en 2016, matriculados en universidades del Consejo de Rectores (Cruch) y en centros de formación técnica e institutos profesionales acreditados y sin fines de lucro. Luego, se detalló que habrá ciertas exigencias para las ues del Cruch como no aumentar la matricula ni los aranceles. Posteriormente, el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, abrió la primera alternativa para modificar los requisitos en el Congreso y afirmó que “no hemos escrito sobre piedra y eso no significa que en el contexto de la discusión presupuestaria no podamos discutir estos criterios”.

Ahora, Eyzaguirre habló de “acelerar la gratuidad de los que están fuera del Cruch”, y dijo que idealmente en 2016 para lo cual “esperamos que tan rápido podamos aunar criterios y juntar necesidades con recursos”. Estas exigencias son no pertenecer a una empresa controladora con fines de lucro, tener una carrera académica y balances transparentes.

Dudas

Si bien la mayoría de los rectores celebra el nuevo anuncio del Mineduc, porque permitirá que más jóvenes del 60% más vulnerable puedan estudiar gratis desde 2016, hay quienes estiman que se debe aclarar lo antes posible qué instituciones podrán acceder a esa política. Esto porque se considera que los estudiantes ya debieran ir conociendo qué instituciones les ofrecerán el beneficio el próximo año.

El rector de la U. Adolfo Ibáñez, Andrés Benítez, dijo que “es un avance el pensamiento del ministro, pero el problema es que no lo explica”. En el caso de ese plantel, sostuvo, “entregamos los balances, no tenemos grupo controlador, tampoco inmobiliaria, pero no sabemos si a eso es lo que se refiere”.

En tanto, el rector de la U. de los Andes, José Antonio Guzmán, planteó que “nos interesa saber cuál será la letra chica de esto”. Y enfatizó que “la universidad se ajusta y cumple con esos requisitos que el ministro ha planteado para ver si nuestros estudiantes podrán ser beneficiados”.

Benítez subrayó que “hay que conocer el proyecto, saber si las condiciones atentan contra a libertad de las universidades”. Y dijo que “el espíritu es bueno, pero es irresponsable lanzar ideas sin explicar las condiciones”.

Otro plantel que también estima que califica con los nuevos criterios es la U. San Sebastián y su rector Hugo Lavados afirmó que “sin duda lo señalado por el ministro es un avance en comparación al anuncio que incluía sólo a los estudiantes del Cruch en este beneficio”.

Sin embargo, Lavados enfatizó que “cabe recordar que en aquella ocasión, el propio secretario de Estado sostuvo prácticamente lo mismo, pero planteando otros criterios. Dado lo anterior, es legítimo preguntarse si lo que se exigirá a las universidades privadas es lo señalado ahora o lo establecido en la primera instancia, o bien será una suma de ambos. De igual modo, cabe cuestionarse si aparecerán nuevos criterios en el futuro”.

Lavados subrayó que “dada la trayectoria y nivel de la Universidad San Sebastián, nuestros estudiantes tienen el mismo derecho que los de todas las universidades del Consejo de Rectores, y por supuesto debieran ser considerados en la gratuidad”.

Uno de los rectores que pidió que el Gobierno reconsiderara los criterios iniciales que se establecieron para optar a la gratuidad en 2016 fue Ignacio Sánchez de la U. Católica, quien junto con celebrar la posible ampliación de la medida advirtió que es momento de conocer las exigencias definitivas.

“Es buena esta puerta que se abre y ya en unas pocas semanas deberíamos conocer información más completa, porque es una política que se aplicará en 2016 y ya estamos llegando al segundo semestre”, afirmó Sánchez. Y dijo que en la próxima reunión del Cruch esperan que el Mineduc establezca una mesa de trabajo para construir los requisitos.

La pregunta ahora es a cuántos alumnos más se beneficiará y de dónde saldrán los fondos para aumentar los US$ 500 millones que estaban comprometidos para la medida, lo que no ha sido aclarado por el Ministerio de Educación (ver nota secundaria).

Fuente: La Tercera