Universidades privadas piden que gratuidad “no lesione” la autonomía de sus proyectos

Rector de la U. Adolfo Ibáñez criticó las exigencias que plantea el Gobierno y afirmó que prefiere quedarse fuera del sistema, pero asegurar su independencia.

Ser parte de la gratuidad en la educación superior no será gratis. A la polémica que despertó la decisión del Gobierno de iniciarla en 2016 solo con un grupo de planteles, se sumó la preocupación por los criterios que se pondrán en el proyecto que ingresará el segundo semestre.

Esto, luego que el Mineduc planteara que ya el próximo año exigirá a las casas de estudio seleccionadas no aumentar sus aranceles sobre el IPC.

Según las presentaciones que el ministerio ha hecho a los rectores, la reforma implicaría exigencias para que los planteles accedan a la gratuidad, como contar con una cuota de alumnos vulnerables y “considerar participación de la comunidad en la gobernanza de la institución”.

Independencia

Factores que, a juicio de algunos rectores, podrían atentar contra la autonomía de sus proyectos. “Quien controla los ingresos controla la universidad. Pero si además me van a decir cómo gobernar, cuántos alumnos puedo tener, etcétera, pasa a ser universidad del Gobierno”, afirmó la máxima autoridad de la U. Adolfo Ibáñez, Andrés Benítez. “Prefiero estar fuera; no tiene sentido estar en un sistema en que cada año voy a tener que mendigar plata. Prefiero ser independiente y demostrar que tengo más calidad”, añadió.

En la misma línea, José Rodríguez (U. Andrés Bello), plantea que “cualquier modelo nuevo de financiamiento debe necesariamente seguir respetando el principio de diversidad y los proyectos educativos de cada institución, apuntar a apoyar a quienes más lo necesitan”.

Pero, sobre esto último, Jaime Vatter, rector de la U. Santo Tomás, dice que por “el tipo de alumnos que atendemos en la institución, es muy difícil no estar en el sistema de gratuidad”, lo que también ocurriría para muchos planteles del Consorcio de Universidades Privadas (CUP). “Atendemos a los alumnos más necesitados del sistema”, explicó (ver infografía). Sin embargo, también dice que le preocupa “que se lesione la autonomía de las instituciones”, idea que también es abordada por el rector de la U. de los Andes, José Antonio Guzmán. “La libertad de decidir acerca del propio proyecto académico es un gran bien para el sistema, y el Estado debe protegerlo e impulsarlo. Es bueno para el país que existan universidades con idearios claramente definidos”, afirmó, señalando que aún no es posible decidir sobre si se incorporarán al sistema.

Para Gonzalo Vargas, rector de la U. Inacap, lo fundamental es que el proyecto se enfoque en los jóvenes más que en los planteles. “Sería muy contradictorio que un alumno no pudiera escoger, y, si hay una universidad que ofrece educación de calidad, no veo cuál pudiera ser el argumento para excluir a los estudiantes de esa opción”, comentó.

Matrícula

Ayer las universidades tradicionales recibieron a Francisco Martínez, jefe de Educación Superior del Mineduc, con quien trabajarán hasta agosto detalles del sistema de gratuidad.

Tras la cita, el presidente de los planteles estatales, Ennio Vivaldi, dijo que “no nos gustaría que hubiera inflexibilidad total en temas que son muy complejos y sensibles como el aumento de matrícula. Las universidades tienen proyectos en marcha, programas con respecto a la matrícula”, señaló. Esto, porque el número de cupos para 2016 no podrá crecer de manera indiscriminada, a petición del Mineduc.

No obstante, el vicepresidente del Consejo de Rectores, Aldo Valle, sostuvo que seguirán la instrucción del ministerio: “Nos jugamos nuestra seriedad en el sentido de mantener, en general, las vacantes. Puede que se cree una carrera, que haya un marginal aumento en una u otra carrera, pero no vamos a hacer un cambio en razón de tener un nuevo régimen”.

Fuente: EyN