SEÑOR DIRECTOR

El estudio de Aequalis publicado en La Tercera el 7 de septiembre, actualiza los pronósticos del déficit de profesores: 45% menos de egresados tendremos en 2023, respecto al 2014. Avanzamos hacia una crisis derivada de políticas públicas bien intencionadas, pero que se han tornado poco realistas.

La Ley de Carrera Docente fija como condición de ingreso un puntaje PSU que ubica al postulante en el 60% superior en la admisión 2020, y el corte subirá a 70% el 2023. La Ley buscaba dotar al sistema escolar de mejores profesores, pero las restricciones al ingreso y la falta de incentivos para una profesión que enfrenta duras condiciones laborales, llevan a un resultado contrario al objetivo primero: tener profesores para educar bien a nuestros niños.

Un dato clave es que -en general- postulantes de alto puntaje PSU (y en particular, hombres) no priorizan estudiar pedagogía. La gratuidad anuló comparativamente los beneficios monetarios que existían para estudiar una carrera de educación; y crecientemente se abren más opciones para las postulantes mujeres, como las becas STEM.

Ojalá podamos recapacitar y adecuar la Ley al nuevo escenario. Por ejemplo, manteniendo uno de los criterios actuales (que se eliminaría a partir del 2020), el que permite que el 30% de los mejores egresados de los colegios puedan ingresar a carreras de pedagogía, lo que es un avance en equidad.

María del Pilar Romaguera

Rectora
Universidad de Las Américas