En una Carta al Director para El Mercurio, el rector de la Universidad Finis Terrae, Cristian Nazer, comparte sus inquietudes sobre los efectos a mediano y largo plazo de la educación a distancia sobre la formación profesional de los estudiantes universitarios. Se refiere especialmente a las prácticas necesarias para ciertas carreras como las de áreas médicas, y a la formación integral del estudiante.

Compartimos la carta a continuación.

Señor Director:

Las universidades chilenas estamos impartiendo docencia online desde hace un año. La tecnología, la natural cercanía que las jóvenes generaciones tienen con ella y el esfuerzo de los académicos han permitido que los semestres efectivamente se desarrollen a pesar de la situación anormal. Aún no sabemos, sin embargo, cómo la formación profesional se ha visto afectada por estas medidas de emergencia. Intuimos que hay vacíos que deberemos afrontar de forma prioritaria.

El más importante tiene que ver con que cursar una carrera universitaria implica un ejercicio de carácter y madurez importantes. El estudiante que pasa por una cátedra no solo adquiere nuevo conocimiento, sino que está llamado a desarrollar una nueva actitud frente a ideas complejas que incluso pueden desafiar sus propias creencias y cultura. Qué difícil es poder percibir, más aún acompañar, este ejercicio de madurez cuando muchas veces los alumnos ni siquiera muestran su rostro.

Otra problemática de gran envergadura tiene que ver con la dificultad que ha existido para que los estudiantes pongan en práctica los conocimientos adquiridos. Hemos llevado adelante experiencias interesantes, como las atenciones online de primeros auxilios psicológicos para adultos mayores y el uso más intensivo de la simulación clínica; sin embargo, cada programa formativo requiere de una ejercitación necesariamente presencial. Sin duda, en los próximos años deberemos enfatizar estas prácticas.

Este segundo año de pandemia, en que esperamos poder reiniciar algunas actividades académicas de manera normal o al menos híbrida, es un tiempo privilegiado para poder decantar los aprendizajes que ha dejado este tiempo extraordinario. Sin duda, la tecnología jugará un rol más intensivo en nuestros currículos, pero a la vez nos damos cuenta del gran valor que tiene la experiencia de comunidad que busca el bien, la verdad y la belleza, donde profesor y alumno se encuentran cara a cara.

Cristian Nazer
Rector Universidad Finis Terrae