Presidente de la Corporación de Universidades Privadas (CUP)
Señor Director:
Las respuestas del CUECH y del CRUCh a mi carta anterior aportan un elemento relevante al debate: nuestro sistema universitario es heterogéneo y sus instituciones cumplen funciones diversas. Coincido. Chile necesita universidades capaces de investigar, formar capital humano avanzado, desarrollar sus territorios y sostener actividades que, siendo necesarias para el país, no siempre responden a criterios de demanda.
La pregunta es otra: si esas son las funciones que queremos promover, ¿no debiéramos financiarlas precisamente en función de su cumplimiento, independientemente de la naturaleza o pertenencia institucional de quien las realiza?
Esto adquiere especial importancia en un escenario de estrechez fiscal. Cuando los recursos son escasos, todas las universidades —estatales y privadas— tenemos la obligación de utilizarlos eficientemente, y el Estado debe procurar que cada peso produzca el mayor impacto posible. Calidad, investigación, formación avanzada, contribución territorial, inclusión, movilidad social y resultados formativos pueden ser evaluados. También pueden reconocerse y financiarse obligaciones públicas específicas cuando corresponda.
Sin embargo, una parte importante del financiamiento basal continúa determinada por criterios históricos y por la pertenencia a determinados grupos de universidades. El propio Aporte Fiscal Directo, por ejemplo, distribuye el 95% de sus recursos según criterios históricos y solo el 5% mediante indicadores de desempeño.
Y los estudiantes no pueden quedar fuera de esta discusión. Es cierto que los aportes basales no financian directamente la docencia, pero sostienen capacidades institucionales que inciden en las oportunidades, experiencias y calidad del entorno universitario en que ellos se forman.
No se trata de debilitar capacidades que Chile necesita, sino de ampliarlas.
En tiempos de restricciones presupuestarias, quizás debamos pasar de financiar principalmente categorías e historia a financiar, cada vez más, funciones, resultados e impacto. Así fortalecemos el sistema completo y ponemos efectivamente a los estudiantes en el centro.